Siguiendo la idea de Juana en “Es primavera. Es tiempo de visitas”,cuando decidimos leer este libro y después de estar hablando con mi hermana Coral del vestido en la película “Sentido y Sensibilidad”, atraída por la magnífica recreación y puesta en escena de ambientes, localizaciones y vesturario de las películas, me propuse hace un estudio de este último en la novela.
Cual fue mi sorpresa que ya por el capítulo IV sólo se han hecho dos someras referencias a tal: “Observando el Sr. Bennet como su hija se colocaba un sombrero” y “El Sr. Bingley llevaba un abrigo azul”.
No hay descripciones de las cosas. A las personas, además de por su dinero, sí se las describe física o psíquicamente ( esto dá para un estudio mucho más amplio y complejo) bien sea por boca de otros personajes o por un narrador omnisciente. Sin embargo las casas, los bailes, los objetos, el paisaje o el vestuario, que en las películas están tan profusamente mostrados y detallados y en los que se recrean tanto los directores, embelleciendo así las películas, simplemente se omiten en la novela.
La Sra. Bennet, tras el baile, empieza a querer contarle a su marido los trajes elegantes y los encajes y es atajada de inmediato. Hay una pequeña mención al vestuario sucio de barro con el que Elizabeth se presenta en Netherfield y la hora y media que tardan las hermanas Bringley en arreglarse para cenar. Pero nada más ,sólo someras pinceladas o apuntes. Se dice que la Sra. Gardiner describe las nuevas modas pero no se explica nada de ello. Sólo las alocadas Lydia y la Sra. Bennet se muestran preocupadas por la moda y ésta última en momentos tan inoportunos como cuando resuelven el casamiento de su hija con Whickam después de haberse fugado.
En los lugares donde Elizabeth empieza a experimentar algo con Darcy se describe algo más las casas y el paisaje. Primero, la casa de los Collins y el sendero y alameda por donde Elizabeth pasea y se encuentra con él (Locus amoenus). Y segundo, Pemberley, donde se explaya más describiendo la casa y, sobre todo, con más detenimiento los bosques y jardines que la rodean y donde el paseo con él empieza a cambiar la opinión y prejuicios que Elizabeth le tenía. Y así lo reconoce ella: “Ese amor me ha ido viniendo tan poco a poco que casi no sé cuándo empezó; pero creo que fue la primera vez que ví sus hermosas posesiones de Pemberley” . El paisaje como influencia de los sentimientos.
No puedo evitar quedar un poco decepcionada y pienso constantemente en las imágenes de las películas mientras leo pero, evidentemente, no era lo que interesaba a Jane Austen y es precisamente este interés universal por las grandes pasiones de la naturaleza humana lo que la hace atemporal y fascinante.
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| Vestido realizado por Lola |

Perdón, es Bingley, no Bringley.. Se gente que se me fue el dedo. 😏
ResponderEliminarYa ves que no ha habido ningún tipo de censura, jajaja
ResponderEliminarYa hemos comentado algunas veces, Lola, que aquí se muestran costumbres y estilos de vida. En realidad no es una novela en la que aparezcan grandes descripciones. Esto vendrá ya con la novela realista cuando se intente reflejar la realidad tal cual. Sin embargo, sí que es verdad que a traves de las diferentes novelas de Jane Austen y aunque sea a través de pinceladas, podemos reconstruir bastante este mundo. Estoy atenta a la descripción física que se hace de los personajes.
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